sábado, 29 de octubre de 2022

El Cardenal Müller, Msr. Reig Pla y Msr. Munilla en un Congreso del CEU por los 95 años de Benedicto XVI

 

Mesa redonda de la Jornada final del Congreso celebrado en la Universidad San Pablo del CEU en torno a la figura de Su Santidad el Papa Benedicto XVI con motivo de su 95 cumpleaños. El Profesor Weiman, Msr. Reig Pla, S.E. el Cardenal Müller, el periodista Alex Navajas y Msr. Munilla. De espaldas, el presidente del CEU, Don Alfonso Bullón de Mendoza.

El sacerdote Don Ignacio Palacios hizo la presentación general del acto y al final un resumen de todas las ponencias habidas. Mientras que el Profesor Don Luis Zayas hizo una breve introducción sobre cada uno de los intervinientes. De Monseñor Reig alabó su incansable defensa de la verdad, sobre todo en temas morales por los que ha sido muy atacado. También recordó como el entonces Obispo de Alcalá de Henares no cerró las iglesias de su Diócesis y mantuvo el culto público, sobre todo desde su Cátedra Complutense, retransmitiendo en directo para toda España y el mundo.

Monseñor Juan Antonio Reig Pla, Obispo emérito de Alcalá de Henares, que antes lo fue de Segorbe-Castellón y de Cartagena-Murcia, dijo que como no sabía leer sólo podía hablar directamente a los oyentes. Con una elocuencia arrolladora y gran altura intelectual, se refirió a la crisis de nuestro tiempo, donde la persona está siendo cosificada, desnaturalizada de su auténtica naturaleza, de su diferenciación sexual, para fabricarla al modo de ciertas ideologías, en lo que se ha llamado posthumanismo, transhumanismo e incluso cibohumanismo, dada la pretensión de hacer máquinas-personas.
La dignidad de la persona está íntimamente ligada al plan de Dios, del que es reflejo el amor humano de los esposos. Cristo mismo se presenta como el esposo de su Iglesia. Por eso el amor tiene un eros y un ágape, que se expresan místicamente en la Cruz y en la Eucaristía.
El Padre Ralph Weiman, Profesor de teología dogmática y bioética en el "Angélicum" de Roma, se refirió al "relativismo y la defensa de la verdad". En este campo, la labor del Papa emérito ha sido fundamental, poniendo los cimientos de esa verdad frente al relativismo, sobre todo como Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe y como Papa. Pero ya en 1961, proféticamente, anunciaba la dictadura del relativismo, sin duda por su conocimiento de las corrientes de pensamiento de la época. Es poco conocido que el Cardenal de Colonia, Josef Frings, tenía que dar una conferencia y como estaba ciego y debilitado, el que se la escribió fue Joseph Ratzinger. El texto llegó a Pío XII, que le dijó al Cardenal que eso mismo era lo que él pensaba, pero que él no podía decir.

 
Hubo un receso, que los cientos de asistentes aprovecharon para salir a los vestíbulos y servicios, a la calle los fumadores y para cambiar impresiones.


Luego prosiguió el acto con el público muy atento y expectante.

Monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, Obispo de Orihuela-Alicante y anteriormente de Palencia y de San Sebastián, quiso explicitar las gracias a Benedicto XVI por tantas cosas como le debemos. Con su estilo claro y directo, de párroco y de comunicador radiofónico, que dice las verdades con naturalidad. Entre lo mucho que le debemos al Papa alemán destaca el Catecismo de la Iglesia Católica, porque sería aterrador pensar qué haríamos sin el Catecismo, que explica tan bien la Doctrina de la Iglesia. Aunque el Magisterio perenne de la Iglesia tiene argumentos más que suficientes, como demostró Pablo VI con la "Humanae Vitae" y con el "Credo del Pueblo de Dios", en tiempos de contestación y rebeldía. Pero no sólo ese compendio de doctrina, sino la riquísima y específica de cada Encíclica de su antecesor y de él mismo, e incluso de la escrita a 4 manos con el Papa Francisco. A este respecto, criticó las teorías conspiracionistas y recordó el momento en el que Benedicto XVI se quita el solideo ante el Papa Francisco, reconociéndolo públicamente como único y legítimo Papa de la Iglesia Católica. Hay en todo ello un Misterio de Fe sobre la Constitución Divina de la Iglesia.

Durante la intervención de Monseñor Munilla, hizo su entrada en la sala Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Antonio María Rouco Varela, vestido con sotana negra, que estuvo muy atento a cuanto se decía, sentado en la primera fila del salón.

Estuvieron también los obispos eméritos de El Callao, el madrileño José Luis del Palacio, y el uruguayo de Canelones, Alberto Sanguinetti.

Cerró el turno de ponentes Su Eminencia el Cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto emérito de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Leyó su conferencia sobre la Unidad de la Fe en español. Insistió en que la Iglesia no es un partido político, ni una ideología y recordó cómo acaban las ideologías, sea en Auschwitz o en el Goulag.

La libre interpretación no es parte de la Doctrina de la Iglesia. Eso fue lo que movió a Lutero y ahora parece que algunos católicos quieren hacer lo mismo. Aunque los obispos alemanes son cobardes y no se atreverán a declarar un cisma. Realmente ellos no quieren separarse, lo que quieren es imbuir de sus doctrinas a toda la Iglesia.

La Unidad de la Iglesia se fundamenta en el Obispo de Roma.

En el coloquio final, moderado por Álex Navajas, el cardenal alemán habló también en español, sin leer, con mucha soltura y excelente pronunciación. Preguntado por el Concilio Vaticano II dijo que todos sus documentos están en consonancia con el Magisterio de la Iglesia, pero que algunos pretenden interpretar los textos invocando un supuesto "espíritu del Concilio", que no tiene nada que ver con lo que dijo el Concilio.

El purpurado germano no perdió el tiempo en España. Además de responder a una jugosa entrevista en "Religión en Libertad", visitó el Valle de los Caídos el martes 25 de octubre, justo cuando se cumplía el tercer aniversario de la profanación de la tumba del ideador y constructor del grandioso monumento, el Generalísimo Franco, que sucedió el 24 de octubre de 2019. El lunes 24 el Valle estaba cerrado a las visitas del público. También pronunció otra conferencia en el Real Casino de Madrid.

Volviendo al Congreso, el encuentro dio la oportunidad de saludarse a viejos conocidos, como en este caso el conocido comunicador religioso Francisco José Fernández de la Cigoña, en la foto junto a su esposa y Msr. Reig Pla, a quien saluda un joven estudiante.

O Don Ramón Serrano-Suñer.

Y una delegación del Movimiento Católico Español, con su Jefe Nacional, José Luis Corral, al frente.

El día anterior también hubo intervenciones muy notables, con el Profesor Alberto Bárcena; el biógrafo del Papa, Peter Seewald, que hubo de hacerlo por vídeoconferencia, traducido por el Profesor Weiman; el editor Carlos Granados; Alfonso Bullón de Mendoza, Presidente del CEU,  Markus Graulich, Subsecretario del Dicasterio Pontificio para los Textos Legislativos y presidente de la Asociación de Teología Eclesiástica; el Padre Fernando Palacios, juez eclesiástico y profesor en la Pontificia de Salamanca.

Se recibió una carta de agradecimiento del mismo Benedicto XVI.

En definitiva, un acontecimiento eclesial de primera magnitud con epicentro en la capital de España.

Bonito Escudo Nacional en la fachada principal del CEU. Aunque han desaparecido yugo y flechas y el lema Plus Ultra. El trilema "Una, Grande, Libre" también está roído. Habrán sido las ratas.



2 comentarios:

DOMINGO dijo...

Creo haber recorrido con atención los textos y fotografías del homenaje al Papa emérito Benedicto XVI, admirable pensador y maestro, y me sorprende no ver a otro admirable maestro y pensador: el profesor Olegario González de Cardedal, amigo del teólogo Ratzinger desde hace muchos años y primer galardonado con el Premio Ratzinger por sus aportaciones a la teología. ¿Tiene algún tipo de debilidad don Olegario?

Simplicio dijo...

Bueno, Don Olegario tiene ya 88 años y no creo que esté para muchos trotes.