jueves, 19 de diciembre de 2013
La Iglesia Católica, mayoritaria en Nueva Zelanda por vez primera
lunes, 9 de diciembre de 2013
Pablo Martín, una nueva luz que brilla en el cielo
Pablo Martín, una nueva luz que brilla en el cielo Rosa Alonso López
Pablito llegó a nuestras vidas un precioso día 22 de enero y su luz empezó a brillar en el cielo un soleado 9 de octubre, cuando su corazón dejó de latir. Su paso por esta vida ha sido muy corto -más de lo que hubiésemos querido-, sólo has necesitado casi nueve meses -más los nueve que estuviste en mi barriguita- para enseñarnos ¡tantas cosas! Hay personas que llegarán a la vejez, y probablemente no dejaran a su paso tanta huella y tantísimo amor, como el que contigo hemos recibido. ¡Tenemos tanto que agradecerte! Has unido mucho más a tus papis, tus hermanos han aprendido a ser un poco más independientes y nos han dado también ellos una gran lección de amor, no teniendo en cuenta que estuviésemos tan pendientes de ti. ¡Y te han querido y cuidado tanto! Pero hijito mío, lo más importante que nos has enseñado es valorar lo que es verdaderamente importante en esta vida. Durante ese tiempo hemos conocido a tantos grandes profesionales, tan humanos, que han hecho tanto por ti, a familias tan maravillosas y a sus pequeños luchadores y extraordinarios hijos. Niños y niñas que llevan meses en hospitales, “muy malitos”, dependiendo de máquinas, de medidas extraordinarias para poder vivir, y esperando órganos para ser trasplantados y que no pierden la sonrisa. Que su mejor día no es que se hayan portado bien y papi o mami le compren la Play, sino que no tengan fiebre para poder salir de una UCI y poder ir de paseo por los pasillos o acercarse al cole del hospital o a ver las actuaciones del mago o del payaso…o el que toque ese día. Papá y yo hemos aprendido tanto, ¡tantísimo de ellos y de sus padres! Nos hemos traído muy buenos amigos. Pero en esta historia, y aunque hoy día esté tan “de moda” el aborto, que sepas que no hay un solo día que me hubiera arrepentido de tenerte. Por muy fuerte que haya sido el dolor, o las malas noticias, siempre has tenido tu maravillosa sonrisa y tu mirada ¡con esas pestañitas!, para pudiéramos tirar adelante. Ahora ya tenemos otro “enchufe” en el cielo, otro angelito, que estará jugando con su hermanito, y que estoy segura que nos vais a cuidar a todos. ¡Te hemos querido tanto, te vamos a echar tantísimo de menos! Nunca, nunca te olvidaremos.
Canto a la Inmaculada, Patrona de España, en catalán, por Verdaguer
jueves, 28 de noviembre de 2013
La Puebla de Don Fadrique se consagra al Corazón de Jesús el Día de Cristo Rey
La Eucaristía, bien preparada y participativa, ha estado presidida por su párroco D. Juan Luis García y concelebrada por D. Sergio Villalva y por el jesuita Diego Muñoz, Padre Predicador de la Misión Popular que durante una semana se ha estado realizando en la parroquia.
Al termino de la Misa, llegaba el momento más intenso, significativo y devocional ante el Santísimo expuesto en la Sagrada Custodia.
Y es cuando el Ilmo. Sr. Alcalde D. Mariano Garcia Castillo hacía lectura de la oración consagratoria de la Puebla de don Fadrique al Corazón de Jesús.
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martes, 19 de noviembre de 2013
El Papa receta Misericordina (el Rosario) para los males espirituales
Monseñor Rouco defiende la Unidad de España, alerta de los problemas actuales y pide la intercesión de los mártires
Otra de las acciones es el catecismo Testigos del Señor, “aprobado por nuestra última Asamblea Plenaria”, que “ha obtenido ya también la aprobación del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización y será publicado en los próximos meses”.
Momento actual de nuestra sociedad
También ha hecho un repaso del “momento actual de nuestra sociedad y sus implicaciones humanas y morales”. Así, ha destacado el “problema de las siempre complejas y delicadas relaciones entre la Iglesia y el Estado”, explicando que en España “están suficientemente bien reguladas por los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado Español firmados en 1979. Los Acuerdos reflejan fielmente tanto los principios enseñados por el Concilio Vaticano II a este respecto, como los que emanan de la Constitución Española de 1978, especialmente de lo que esta establece en los artículos 16 y 27, máxime si son interpretados a la luz de lo que prescribe el artículo 10, 2”.
Otro de los temas que le preocupan es el de “la crisis económica que padece España. En el contexto de una crisis europea y mundial, a pesar de que se atisben algunas señales del comienzo de la recuperación, exige todavía un esfuerzo continuado y generoso. Es necesario reducir sustancialmente el paro, en particular el que sufren tantos jóvenes, que incluso no han podido acceder nunca a un puesto de trabajo. Este esfuerzo demanda una conversión moral de todos los agentes sociales, que ha de manifestarse no sólo en unos comportamientos respetuosos de las exigencias fundamentales de la justicia y de la solidaridad, sino, además, en actitudes de generosidad desprendida en favor del prójimo”.
Reconoce que “el principio de la gratuidad está activo en la ayuda generosa que los fieles y otras personas prestan a los que más sufren la crisis, a través de la organización oficial de la caridad de la Iglesia, que son las Cáritas parroquiales, diocesana y su federación nacional, y a través de otras organizaciones o personalmente”. Algo que agradece. “Sin esta ayuda la situación de muchos resultaría insostenible”.
“Nos preocupa también que la unión fraterna entre todos los ciudadanos de las distintas comunidades y territorios de España, con muchos siglos de historia común, pudiera llegar a romperse. En los últimos once años, la Conferencia Episcopal Española ha aclarado en tres ocasiones los criterios morales y pastorales, de justicia y caridad —criterios que podemos calificar de prepolíticos— según los cuales habrían de orientarse las conciencias de los católicos y que ofrecemos también a todos los que deseen escucharnos. Esos criterios están hoy plenamente vigentes y toman su fuerza de la Doctrina Social de la Iglesia acerca de los principios que deben regir la vida de la comunidad política en orden a la promoción del bien común”. Y ha recordado que “la unidad de la nación española es una parte principal del bien común de nuestra sociedad que ha de ser tratada con responsabilidad moral. A esta responsabilidad pertenece necesariamente el respeto de las normas básicas de la convivencia —como es la Constitución Española— por parte de quienes llevan adelante la acción política”.
“Sigue viva también la preocupación por el presente y futuro del matrimonio y de la familia. Sus problemas siguen siendo muy graves y de honda repercusión para el conjunto de la sociedad. Es verdad que las leyes no son ni pueden ser la única ni tal vez la principal solución de estos problemas. Pero las leyes injustas contribuyen mucho al agravamiento de los problemas. Reiteramos una vez más la necesidad de leyes reconocedoras y protectoras del matrimonio y de la familia. La actual legislación, que ni siquiera reconoce la realidad humana del matrimonio en su especificidad con una institución o figura jurídica adecuada, debe ser corregida y mejorada”, ha dicho.
“El egoísmo, que triunfa en la vida matrimonial y familiar de España tal vez como en ningún otro campo de las relaciones sociales, debe ser combatido también en el ámbito de la educación en general y, por supuesto, de la formación católica y de la atención pastoral matrimonial y familiar”, ha afirmado. “Como Iglesia, nos empeñaremos más aún en acompañar a los jóvenes hacia el matrimonio, y a las familias —jóvenes y no tan jóvenes— en ese camino suyo de toda una vida” y “solicitaremos con todo respeto e incansable insistencia a nuestros gobernantes un giro positivo de la legislación y de la política sobre el matrimonio y la familia”.
Ha añadido que “nos preocupa también que las heridas causadas por el terrorismo a tantas víctimas y a la sociedad entera no se curen por el camino del arrepentimiento, del propósito de la enmienda y de la satisfacción de las víctimas. Es decir, que no se curen en su raíz por el camino del perdón y de la misericordia buscada, aceptada y concedida de corazón”. Y ha recordado “al pueblo filipino”, señalando que “la tragedia que está sufriendo en estos días a causa del desastre meteorológico padecido, nos apena hondamente y nos mueve a la oración por las víctimas y por tantas personas que lo han perdido todo. Invitamos a todos a prestar también la ayuda material que sea posible a través de Cáritas española, la federación de nuestras Cáritas diocesanas, uno de cuyos encargos principales es acudir más allá de nuestras fronteras ayudando a ayudar a las Cáritas locales, en este caso, a las de la Iglesia local de Filipinas”.
Además, ha aprovechado para “llamar la atención” acerca “de los dramas que padecen tantos cristianos, de distintas confesiones, sometidos a presiones y persecuciones de diverso tipo en varias partes del mundo. Algunos han sufrido ataques sangrientos en los mismos lugares en los que se reunían para el culto divino. Otros se ven acosados en su vida ordinaria y en su trabajo. Muchos se han visto obligados a abandonar sus casas y su patria para poner a salvo la vida o la tranquilidad de sus familias. Pensamos, en particular, en los cristianos sirios, que malviven en los países vecinos, hacinados en campos de refugiados. Nuestras comunidades y nuestros gobernantes deberían buscar los caminos más adecuados para prestar una ayuda efectiva en la solución de los problemas más acuciantes”. Y ha recordado que “no se debería olvidar el amplio campo de las relaciones diplomáticas y comerciales, de modo que aquellos que sufren por causa de su fe, de su etnia o de su cultura, puedan sentir al menos que no son abandonados a su suerte”.

