lunes, 17 de septiembre de 2012

El Papa valiente en Líbano

Un Papa valiente, sin duda, este anciano Benedicto XVI, a quien Dios nos guarde muchos años. Ha ido al conflictivo Oriente Medio, a una región crispada por los enfrentamientos y la violencia más cruel, donde los cristianos sufren el acoso, la persecución y el martirio desde hace siglos, acentuándose ese clima en estos tiempos difíciles. El Papa ha ido a confortar, bendecir y proteger a los cristianos, a la par que ha dado un mensaje de buena voluntad a todos los hombres, especialmente a los musulmanes, para que vivan en paz y tolerancia.
 La Basílica de San Pablo en Harissa fue uno de los lugares más significativos que visitó el Pontífice.
 Una Basílica colosal y bellísima al mismo tiempo.
 También fue impresionante el encuentro con decenas de miles de jóvenes en el Patriarcado Maronita.
 El recorrido con el papamóvil resultó tan espectacular como siempre, con miles de fieles en las aceras.
 Una estampa repetidísima. La comunión en la boca y de rodillas. Sin excepción, como veremos en más imágenes. "Al Nombre de Cristo toda rodilla se doble en los cielos y en la tierra". Mucho más si no es sólo el Nombre, sino el mismísimo Jesucristo ofrecido en holocausto, en el Sacrificio del Altar, que se nos da como Pan del Cielo. ¿Por qué casi nunca vemos esto en las iglesias católicas? Y las mujeres con velo casi en su totalidad.
La multitud de la Misa del domingo en Beirut fue impresionante. Cientos de miles de personas.

 La foto aérea de Reuters es muy ilustrativa. Las fotos pueden agrandarse pinchando en ellas.
 La pluralidad de ritos y tradiciones es inveterada en la Iglesia Católica. No hay que extrañarse de ello y admitirlo con naturalidad. Es la Iglesia Católica, Universal.
 Los caballeros también comulgan de rodillas y en la boca, como debe ser.
 Y los niños.
 Y los soldados.
 La disciplina también es necesaria en la Iglesia.
 Velo blanco.
 Velo blanquinegro.
 Pañuelo blanco como velo.
 Velo negro.
 Velo negro ligeramente caído.
Y velo blanco ligeramente caído. Hay muchas formas femeninas de lucir este bello, piadoso, humilde y discreto tocado. A ver si las mujeres recuperan esta bonita costumbre.

martes, 4 de septiembre de 2012

El Año de la Fe terminará en la Festividad de Cristo Rey

El Año de la Fe, Decretado por Su Santidad Benedicto XVI, dará comienzo el 11 de Octubre de este año 2012, vísperas de la Virgen del Pilar y del Día de la Hispanidad, terminando en la Festividad de Cristo Rey del año 2013. Inmejorables auspicios para un año en el que la luz de la Fe debe iluminar al mundo y a cuantos buscan el Reino de Cristo.

Ciudad del Vaticano, 9 Ene. 12 (AICA) La Congregación para la Doctrina de la publicó una "Nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe" querido y decretado por el Papa Benedicto XVI, en la que se resalta la centralidad del Catecismo de la Iglesia Católica y los documentos del Concilio Vaticano II para esta importante celebración.

"Será una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan con mayor profundidad que el fundamento de la fe cristiana es ‘el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva’", se explica.

El Año de la Fe se iniciará el 11 de octubre de 2012 y concluirá el 24 de noviembre de 2013 en la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo.

El comienzo del Año de la fe, indica el texto, coincide con el recuerdo "de dos grandes eventos que han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros días: los cincuenta años pasados desde la apertura del Concilio Vaticano II por voluntad del Beato Juan XXIII (1 de octubre de 1962) y los veinte años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, legado a la Iglesia por el Beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992)".

La nota resalta también que desde el inicio de su pontificado, el Papa Benedicto XVI "se ha comprometido firmemente en procurar una correcta comprensión del Concilio, rechazando como errónea la llamada ‘hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura’, y promoviendo la que él mismo ha llamado ‘‘hermenéutica de la reforma’, de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el mismo, único sujeto del pueblo de Dios en camino’".

En este contexto, prosigue la nota, el Catecismo de la Iglesia Católica aparece como "auténtico fruto del Concilio Vaticano II" y por otro "intenta favorecer su acogida" considerando que es "un compendio de toda la doctrina católica y un texto de referencia segura para los catecismos locales" ofrecido a los fieles de todo el mundo.

Las indicaciones pastorales presentadas por la nota están divididas en 4 ámbitos: Iglesia Universal, Conferencias Episcopales, Ámbito diocesano; y el ámbito de las parroquias y movimientos eclesiales.



En el ámbito de Iglesia universal

La principal actividad al inicio del Año de la Fe será la 13° Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, convocada por el Papa Benedicto XVI para el mes de octubre de 2012 y dedicada al tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana.

Se alienta además las peregrinaciones de los fieles a Roma, la Sede de Pedro, y a Tierra Santa para profesar la fe en Dios; así como las iniciativas que permitan acrecentar la devoción a la Virgen María, en especial peregrinaciones a los principales santuarios del mundo.

Otro evento central en este ámbito es la celebración de la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, en julio de 2013, que "ofrecerá a los jóvenes una ocasión privilegiada para experimentar el gozo que proviene de la fe en el Señor Jesús y de la comunión con el Santo Padre, en la gran familia de la Iglesia".

También se deberá promover la realización de simposios y congresos internacionales para promover la fe católica y el redescubrimiento de las enseñanzas del Concilio Vaticano II. La promoción del conocimiento y estudio del Catecismo de la Iglesia Católica será asimismo esencial para todos los fieles.

En este ámbito se espera una mayor difusión de las enseñanzas del Papa, diversas iniciativas ecuménicas para promover la unidad de los cristianos, y la organización de una serie de actividades lideradas por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización a través de una Secretaría para el Año de la Fe.

"Al final de este año, en la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, tendrá lugar una Eucaristía celebrada por el Santo Padre, en el que se renovará solemnemente la profesión de fe", indica la nota.



En las Conferencias Episcopales

Las Conferencias Episcopales podrán dedicar jornadas de estudio al tema de la fe, así como reeditar los documentos del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia, en ediciones económicas y de bolsillo para difundirlos, además, con las nuevas tecnologías.

Se alienta además la promoción del conocimiento de los santos, así como de iniciativas artísticas para promover la fe. La nota exhorta a preparar subsidios de carácter apologético para que los fieles puedan "responder mejor a las preguntas que surgen en los distintos contextos culturales", especialmente ante las sectas, el secularismo y el relativismo.

"Se auspicia una celebración de apertura del Año de la fe y de su solemne conclusión en el ámbito de cada Iglesia particular, para ‘confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo’".

Cada obispo, explica el texto, "podrá dedicar una Carta pastoral al tema de la fe, recordando la importancia del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de la porción de fieles a él confiada".

Se espera, además, que en "cada Diócesis, bajo la responsabilidad del obispo, se organicen eventos catequísticos para jóvenes y para quienes buscan encontrar el sentido de la vida, con el fin de descubrir la belleza de la fe de la Iglesia, aprovechando la oportunidad de reunirse con sus testigos más reconocidos".

Los obispos podrán también "organizar celebraciones penitenciales, particularmente durante la cuaresma, en las cuales se ponga un énfasis especial en pedir perdón a Dios por los pecados contra la fe. Este año será también un tiempo favorable para acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia".

El Año de la Fe, indica la nota, "será una ocasión para dar mayor atención a las escuelas católicas, lugares privilegiados para ofrecer a los alumnos un testimonio vivo del Señor, y cultivar la fe con una oportuna referencia al uso de buenos instrumentos catequísticos, como por ejemplo el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica o el Youcat".

“Los sacerdotes podrán dedicar mayor atención al estudio de los documentos del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica, recogiendo sus frutos para la pastoral parroquial –catequesis, predicación, preparación a los sacramentos, etc.– y proponiendo ciclos de homilías sobre la fe o algunos de sus aspectos específicos".

Las parroquias podrán difundir el Catecismo de la Iglesia Católica, así como subsidios que promueven la fe de las familias en sus casas. Las misiones populares serán asimismo una tarea a realizas para "ayudar a los fieles a redescubrir el don de la fe bautismal y la responsabilidad de su testimonio, conscientes de que la vocación cristiana «por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado»".

"En este tiempo, los miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica son llamados a comprometerse en la nueva evangelización mediante el aporte de sus propios carismas, con una renovada adhesión al Señor Jesús, fieles al Santo Padre y a la sana doctrina".

"Las asociaciones y los movimientos eclesiales están invitados a hacerse promotores de iniciativas específicas que, mediante la contribución del propio carisma y en colaboración con los pastores locales, se incorporen al gran evento del Año de la fe. Las nuevas Comunidades y Movimientos eclesiales, en modo creativo y generoso, encontrarán los medios más eficaces para ofrecer su testimonio de fe al servicio de la Iglesia".

"La indicaciones aquí ofrecidas tienen el objetivo de invitar a todos los miembros de la Iglesia a comprometerse para que este año sea una ocasión privilegiada para compartir lo más valioso que tiene el cristiano: Jesucristo, Redentor del hombre, Rey del Universo, ‘iniciador y consumador de nuestra fe’" concluye la nota.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Benedicto XVI recuerda la Festividad de María Reina

El 22 de Agosto es la Festividad de María Reina. Ese día era antes el día del Corazón Inmaculado de María. Unidos ambos privilegios de la Santísima Virgen en tan singular fecha, como se aprecia en la imagen que nos sirve de cabecera, nos cabe recordar que fue ese día 22 de Agosto cuando se cumplieron las promesas de Fátima. Efectivamente, el 22 de Agosto de 1991 fue el día en el que en Rusia se quitó la bandera roja con la hoz y el martillo y se prohibió el Partido Comunista. Todo después de la Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María que hizo el mismo Papa Juan Pablo II el 25 de Marzo de 1984 ante la imagen de la Virgen de Fátima y que repitieron el mismo día todos los Obispos del Mundo. A partir de ese momento, en fechas muy significativas, se sucedieron acontecimientos que terminaron con el "mal de Rusia" del que avisó la Señora de Fátima. El 9 de Noviembre de 1989 (Virgen de la Almudena, encontrada en un MURO que se derrumbó en la muralla), cayó el MURO de Berlín. La Virgen anunció que "al final, mi Corazón Inmaculado triunfará". Y tan así fue que el comunismo cayó estrepitosamente en esa misma festividad según el calendario antiguo, que es ahora la de María Reina.

Con motivo de esta Festividad tan importante, Su Santidad Benedicto XVI ha pronunciado el siguiente discurso en Castelgandolfo, su residencia veraniega:


Queridos hermanos y hermanas:

hoy se celebra la memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María invocada con el título de "Reina". Es una fiesta cuya institución es reciente, aún teniendo origen y devoción antiguas: en efecto, fue instituida, por el Venerable Pío XII, en 1954, al concluir el Año Mariano, estableciendo que su fecha fuera el 31 de mayo (cfr Lett. enc. Ad caeli Reginam, 11 octobris 1954: AAS 46 [1954], 625-640). En esa circunstancia, el Papa dijo que María es Reina, más que otra criatura, por la elevación de su alma y por la excelencia de los dones divinos que recibió. Ella nunca deja de derramar sobre la humanidad todos los tesoros de su amor y de sus premuras (cfr Discurso en honor de María Reina, 1° noviembre de 1954). Ahora, después de la reforma post-conciliar del calendario litúrgico, la fecha elegida para esta celebración se coloca ocho días después de la solemnidad de la Asunción, para subrayar los estrechos lazos entre la realeza de María y su glorificación en alma y cuerpo junto a su Hijo. En la Constitución sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II, leemos: «María fue asunta en alma y cuerpo a la gloria celestial y enaltecida por el Señor como Reina del Universo, para que se asemejará más plenamente a su Hijo» (n. 59).

Y aquí está la raíz de la fiesta de hoy: María es Reina porque está asociada, de modo único a su Hijo, tanto en el camino terrenal, como en la gloria del Cielo. El gran santo Efrem de Siria, afirma sobre la realeza de María que deriva de su maternidad divina: Ella es Madre del Señor, del Rey de Reyes (cfr Is 9,1-6) y nos indica a Jesús como vida, salvación y esperanza nuestra. Como ya recordaba el Siervo de Dios Pablo VI, en la Exhortación apostólica Marialis Cultus: "En la Virgen María todo es referido a Cristo y todo depende de El: en vistas a El, Dios Padre la eligió desde toda la eternidad como Madre toda santa y la adornó con dones del Espíritu Santo que no fueron concedidos a ningún otro" (n. 25). Pero ahora nos preguntamos ¿qué quiere decir María Reina? ¿Es sólo un titulo, una corona, un adorno como otros? ¿Qué quiere decir, qué es esta realeza?

Como se ha indicado, es una consecuencia de su estar unida al hijo, de su estar en el cielo, en comunión con Dios. Participa en la responsabilidad de Dios hacia el mundo y en el amor de Dios al mundo. Hay una idea popular de rey o de reina, relacionada con una persona con poder y riqueza, pero éste no es el tipo de realeza de Jesús y de María. Pensemos en el Señor, la realeza es el ser de Cristo entretejido de humildad, de servicio, de amor y sobre todo servir, ayudar, amar. Recordemos que Jesús fue proclamado rey en la cruz con esta inscripción - escrita por Pilatos - Rey de los Judíos. En aquel momento en la cruz se muestra que es rey, y como rey sufre con nosotros, por nosotros, amando hasta el fondo y de este modo gobierna y crea verdad, amor y justicia. Así como en la última cena se inclina para lavar los pies a los suyos. Por lo tanto, la realeza de Jesús no tiene nada que ver con la de los poderosos de la tierra. Es un rey que sirve a sus servidores, como ha demostrado a lo largo de toda la su vida. Y lo mismo vale para María: es reina en el servicio a Dios y a la humanidad, es reina del amor que vive el don de sí a Dios para entrar en el diseño de la salvación del hombre.


Al Ángel le responde: «He aquí, soy la Sierva del Señor» y en el Magníficat canta: «Dios ha mirado la humildad de su Sierva», nos ayuda, es Reina precisamente amándonos y ayudándonos en todas nuestras necesidades, es nuestra hermana y sierva humilde.

Y así llegamos al punto: ¿cómo ejerce María esta realeza de servicio y amor? Velando sobre nosotros, sus hijos: hijos que se dirigen a Ella en la oración, para agradecerle o para pedir su materna protección y su celestial ayuda después, quizás, de haber perdido el camino, oprimidos por el dolor o por la angustia por las tristes y dolorosas vicisitudes de la vida. En la serenidad o en la oscuridad de la existencia, nosotros nos dirigimos a María encomendándonos a su continua intercesión, para que del Hijo nos obtenga toda gracia y misericordia necesarias para nuestro peregrinar a lo largo de los caminos del mundo. A Aquel que rige el mundo y tiene en su mano los destinos del universo nosotros nos dirigimos confiados, por medio de la Virgen María. A Ella, desde hace siglos, se la invoca como celestial Reina de los cielos; ocho veces, después de la oración del santo Rosario, se le implora en las letanías lauretanas como Reina de los Ángeles, de los Patriarcas, de los Profetas, de los Apóstoles, de los Mártires, de los Confesores, de las Vírgenes, de todos los Santos y de las Familias. El ritmo de estas antiguas invocaciones y oraciones diarias como el Salve Regina, nos ayudan a comprender que la Virgen Santa, cual Madre nuestra junto al Hijo Jesús en la gloria del Cielo, está siempre con nosotros, en el desarrollo cotidiano de nuestra vida. Por lo tanto el Título de Reina es un título de confianza, de alegría de amor. Sabemos que Aquella que tiene en sus manos, en parte, la suerte del mundo es buena, nos ama y nos ayuda en nuestras dificultades.

Queridos amigos, la devoción a la Virgen es un elemento importante de la vida espiritual. En nuestra oración no dejemos de dirigirnos confiados a Ella. María no dejará de interceder por nosotros ante su Hijo. Mirándola, imitemos la fe, disponibilidad plena al proyecto de amor de Dios, la generosa acogida de Jesús. Aprendamos a vivir, siguiendo el ejemplo de María. Es la Reina del cielo cerca de Dios, pero también es la madre cercana a cada uno de nosotros, que nos ama y escucha nuestra voz. Gracias por vuestra atención.

jueves, 30 de agosto de 2012

El Sagrado Corazón de Jesús y el Escudo de España

Magnífico retablo de altar donde puede verse una preciosa imagen del Sagrado Corazón de Jesús y encima el Escudo de España con el águila de San Juan, que representa la catolicidad de España y que fue un privilegio concedido por el Papa Alejandro VI Borgia a los Reyes Católicos, Isabel y Fernando.
Frente a la furia iconoclasta, muchos buenos curas saben mantener sus tesoros artísticos íntegros, sin arredrarse ante los intereses políticos ni dejarse embaucar por modas pasajeras.

miércoles, 29 de agosto de 2012

A los pies de Cristo Rey en Jerez

En la Basílica del Carmen de Jerez de la Frontera se ha celebrado una misa en sufragio por el alma del requeté mártir, Antonio Molle, que murió al grito de ¡Viva Cristo Rey! La capilla donde reposan sus restos mortales es la de Cristo Rey, con una bonita imagen de Nuestro Señor, a cuyos pies se fotografiaron varios miembros de Adveniat Hispania.

lunes, 27 de agosto de 2012

El primer grupo de Adveniat Hispania en Galicia, de jóvenes


En Pontevedra hay varios jóvenes que también luchan para que Cristo reine en España. Y también le tienen devoción a la Virgen de Lourdes. En su ciudad tienen la capilla de las apariciones a Sor Lucía, la vidente de Fátima.

 

domingo, 26 de agosto de 2012

Benedicto XVI en el Cubilete


Su Santidad Benedicto XVI contempla desde su aeronave la impresionante imagen de Cristo Rey en el Cerro del Cubilete, significativo lugar donde la Revolución masónica de Méjico impedía el levantamiento de la sagrada imagen, que la voluntad persistente del pueblo católico mejicano hizo triunfar sobre todas las dificultades y persecuciones. Día de júbilo para los cristeros mártires y para todos los buenos católicos.
Situado en el centro geográfico de Méjico, aunque mucho más alto, es semejante al Cerro de los Ángeles en España.

 

Estatua de Cristo en el Cerro del Cubilete.
El Cerro del Cubilete es una montaña en el municipio de Silao, en el estado de Guanajuato y es el centro geográfico de la República Mexicana. En su cima se encuentra el monumental Cristo de la Montaña, construido en los años de 1940, pero un monumento anterior data de la década de 1920.
En 1926 el monumento fue bombardeado y dinamitado por órdenes de Plutarco Elías Calles. El monumento se ubica a 42 kilómetros por carretera de la ciudad de Guanajuato y, aproximadamente, a 20 kilómetros de Silao, este santuario es uno de los más visitados del país, después de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y del de San Juan de los Lagos.
A 2579 metros sobre el nivel del mar, sobre la cúspide del Cerro del Cubilete, se construyó este santuario. Es uno de los más importantes y marca el centro geográfico del país.
El Cerro del Cubilete perteneció a la Hacienda de Chichimequillas, propiedad del abogado y diputado constituyente José Natividad Macías Castorena, el cual donó los terrenos en los cuales se asienta el monumento actual. Natividad Macías, que ocupó varios puestos en el gabinete de Carranza, durante la revolución, fue perseguido por la fracción obregonista que lo obligó al destierro. En Silao, era conocida su relación con el obispo Valverde y Téllez, impulsor del proyecto de construcción del monumento, y seguramente peticionario de la donación. Ésta se logró, no obstante la lejanía del constituyente moderado, del radicalismo religioso y gubernamental, imperantes en ese momento histórico.
Originalmente el sitio estuvo ocupado por una estatua de Cristo Rey de menores dimensiones que fue destruida al ser bombardeada desde una avioneta durante la época más crítica de la llamada Guerra Cristera, ocurrida después de la Revolución mexicana.
El edificio actual sirve de base a la gigantesca estatua que mide 20 metros y pesa 80 toneladas siendo esta estatua de Cristo la más grande del mundo hecha de bronce y no concreto o mármol como las de otros lados, realizada por el escultor mexicano Fidias Elizondo. El Monumento a Cristo Rey fue construido por dos arquitectos mexicanos: Nicolás Mariscal y Piña (autor del proyecto) y José Carlos Ituarte González, iniciándose la obra en 1944; Mariscal quien edificó antes una capilla a la misma advocación en un costado de la catedral de León, Guanajuato y José Carlos Ituarte González quien también construyó por 20 años el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús de León, Guanajuato. Todo el edificio y también la imagen de Cristo siguen la tendencia llamada Art Deco. Este estilo puede verse en la planta, los alzados y en todos los materiales utilizados. En el interior, sobre una plataforma circular de tres gradas, está la mesa del altar y sobre ésta, en señal de realeza, cuelga una gran corona metálica, enfatizando la bóveda circular hecha con anillos y nervaduras. En los huecos de la misma, placas de mármol de Cali que por su delgadez filtran la luz natural.

En el exterior, el edificio funciona como base la estatua; el Cristo Rey con los brazos abiertos y dos ángeles que se hincan a sus pies le presentan la corona de espinas y una corona real. Desde la plaza de acceso puede admirarse una amplia vista del bajío guanajuatense