Madrid está llena de fantásticas iglesias, como esta barroca de San Francisco el Grande, que ostenta una cúpula de las mayores de Europa, con 33 metros de diámetro y 60 de altura, con frescos de Goya en el interior de esa misma cúpula. Por allí pasamos para llegar a nuestro destino.
No es otra que San Miguel, con su original fachada convexa. Allí comenzó este Santo Rosario.

